Hay compresores de 12 V que sólo se pueden conectar al encendedor de tu coche y otros que sólo se pueden conectar a una toma de corriente de 230 V. Aquí de nuevo, tus necesidades te guiarán. El motor que tendrás la elección entre un compresor de aire térmico y un compresor eléctrico . Este último es más barato pero menos práctico (ya que hay que enchufarlo) y menos potente. El modelo térmico está especialmente indicado para trabajos intensivos y para aquellos que buscan sobre todo la maniobrabilidad. El rango es amplio: de 40 a 500 euros. Para el uso doméstico y ocasional, no hay necesidad de ir a la quiebra. Hay compresores de muy buena calidad a 40 euros por ejemplo. Para necesidades más grandes, cien euros es un buen presupuesto. Los modelos de gama alta son principalmente adecuados para uso profesional.