El primer criterio es también el más importante: el modelo de zapatos a elegir. Dependiendo de tu trabajo, necesitarás proteger tu pantorrilla o un par que te permita caminar durante mucho tiempo sin cansarte. Hay cuatro tipos diferentes de zapatos: El zapato bajo: modelo “clásico”, el zapato bajo es un modelo “clásico”, el zapato bajo es un modelo “clásico”, el zapato bajo es un modelo “clásico”. preferida para el trabajo en el interior El zapato alto: cubriendo el tobillo, limita el riesgo de esguinces. La bota: las botas con puntera de seguridad que cumplen con la norma EN 20345 son ideales para trabajos en el exterior, como la agricultura, la horticultura y ciertos oficios de la construcción. Proporcionan una protección muy eficaz contra la humedad y el frío, ya que se extienden hasta la mitad de la pantorrilla. Algunos modelos están forrados, para un mayor aislamiento. Zapatillas: si tu trabajo requiere que camines largas distancias todos los días, puedes optar por un modelo similar a las zapatillas deportivas. Más ligeros que los otros, te ofrecen la misma protección con mayor comodidad para que no termines el día cubierto de ampollas.